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miércoles, 27 de marzo de 2013

Midnight Hands


Las risas, alegres y llenas de regocijo lo llenaban todo. La película que estaban viendo hacía que todos los miembros de Shinee se carcajearan; trataba de un hombre que estaba enamorado de una chica y hacía de todo por lograr que ésta estuviera a su lado, aunque claro, los mil y un inconvenientes se le presentaban a la hora de actuar. El recurso de la exageración estaba bien utilizado. Era divertido. Hace mucho que los miembros no tenían un tiempo para ellos, para pasar en grupo y relajarse, sin la presión de estar corriendo de un lugar a otro entre entrevistas, sesiones de fotos, programas de televisión o conciertos.

Aún así, Jonghyun no estaba feliz. Ni siquiera podía prestar atención a lo que sucedía en la pantalla, hace rato que había dejado de seguir la historia. Su mirada estaba clavada en aquella gran mano, aquel brazo que envolvía los hombros de SU Key. Apenas habían acabado de comer, Minho y él se habían situado en el sillón, uno en cada punta. Todo estaba bien hasta que el rubio terminó de recoger la mesa y fue a sentarse junto al más alto. Aquello hizo enfadar a Jonghyun, pero era algo totalmente previsto por su parte porque, últimamente, esos dos se la pasaban juntos.

Más risas. Kibum se acurrucó contra su dongsaeng sin despegar la mirada de la pantalla, a lo que Minho, en respuesta, acarició su brazo con suavidad, para luego depositar un beso en su cabellera. Ya no lo resistía, el mal humor del moreno iba en aumento. Key sabía perfectamente lo que sentía por él y, desde que se había enterado de ello, por un simple descuido, había comenzado a hacerse rogar con distintos chicos. En un principio, Jonghyun había tomado aquello como un juego, el hecho de que el contrario actuara de esa forma, simplemente demostraba que el menor estaba interesado en él y que lo que quería era ponerlo celoso. Pero la cosa había durado demasiado tiempo e iba cada vez peor, y ahora, no solo tenía que aguantarse que el rubio saliera con otros, sino que también tenía que aguantarse el verlos todo el tiempo juntos, era irritante.

En el momento en que se puso de pie, Onew, su líder, volteó a verlo con preocupación. Sentado a su lado, probablemente se había percatado del estado de su compañero. Ninguno más volteó a verlo, pero la mirada del mayor transmitía claramente la pregunta que no era necesario hacer en voz alta: “¿Quieres que hablemos?”. Al igual que el de Minho, el brazo de Onew también rodeaba a una pequeña figura, el maknae en esta ocasión. Él y Taemin llevaban tiempo juntos, por más que no lo hubiesen admitido públicamente era algo bastante obvio, más de un rumor se había sembrado entre sus fans. Jinki siempre se preocupaba por él, y se notaba que la estaba pasando bien junto a los demás, no quería molestarlo. Negando con la cabeza, le dedicó una sonrisa y, tan solo moviendo los labios, formuló la frase “saldré por un poco de aire”. El fanático del pollo asintió, dándole a entender que no había problema, siempre y cuando no regresara muy tarde desde luego. El menor asintió y, tras ver como su líder regresaba su vista hacia la película y reposaba la cabeza sobre la de Taemin, la cual en ese momento descansaba sobre su hombro, salió.

 

jueves, 14 de marzo de 2013

Humillación, Desesperación, Vergüenza y Abuso

NOTAS: Ésta es la primera vez que traduzco un fanfic, la historia original pertenece a la autora Dubu89 de asianfanfics. No sé si es por mi reciente obsesión con Shinee gracias a Hello Baby, pero la verdad que este fanfic me gustó bastante y, como era cortito, se me dio por traducirlo. Espero que no sea muy desastroso.



miércoles, 17 de octubre de 2012

Slave 4 U [NiouxSanada]

Fanfic hecho a pedido de mi padreee~ dedicado exclusivamente para él. Contiene lenguaje y contenido no apropiado para menores de edad.


La música del boliche le impedía escuchar cualquier otro sonido. No era su primera vez en aquel lugar; no es que fuera de sus favoritos, además no sería bueno que alguien tan importante como él, Niou Masaharu, presidente de la compañía de abogados Trickster, una de las mejores de la ciudad, fuese visto en un lugar como aquel. Desde luego que Yukimura Seiichi, su actual pareja, no sabía que estaba en este lugar, según lo que le había dicho, esa noche tenía una reunión muy importante, así que sabía que no lo molestaría.

Hace tiempo que no se veía con ninguno de sus otros compañeros. Al ingresar a la universidad cada uno había seguido su propio camino y, por más que en un comienzo se veían casi a diario, las responsabilidades fueron ganando importancia en sus vidas y comenzaron a distanciarse lentamente, después de todo, ya no eran niños. Una leve sonrisa apareció en sus labios al pensar en ellos. ¿Qué podía decir? Los extrañaba.

Una atractiva mujer de largo cabello negro se sentó a su lado en una clara insinuación, mostrándole abiertamente su escote. Niou simplemente volvió a mirar su vaso de whiskey con expresión aburrida. ¿Qué hacía en ese lugar? ¿Acaso buscaba ponerse ebrio? No, no era eso, él era más que consciente de que podía beber por horas sin llegar a estarlo. ¿Escapar de las responsabilidades que la paternidad traía? Yukimura y él habían comenzado a sentirse un poco solos tras un par de años de vivir juntos, por ello habían decidido adoptar a Nami, una pequeña niña que actualmente tenía cinco años; Masaharu amaba a la niña y disfrutaba pasar tiempo con ella y enseñarle cómo jugar al tenis, pero con la cantidad de energía que tienen los niños, el trabajo a veces resultaba agotador. Pero no, tampoco era ello. ¿Entonces qué?

-¡Hey, tú!-exclamó una voz desagradablemente conocida a sus espaldas. El peli plateado volteó para encontrarse con el mismísimo Atobe Keigo, actual director de la escuela Hyotei-. Vaya, vaya, vaya-dijo, con voz canturrona-. Pero qué tenemos aquí.
-Tiempo sin verte, Atobe-asintió Niou a modo de saludo.
-Es toda una sorpresa encontrarse con el presidente de Trickster en éste lugar-el chico se sentó a su lado ignorando el gesto de irritación del aludido. El barman se le acercó y Atobe pidió “lo de siempre”.
-¿Vienes mucho por aquí?-inquirió Masaharu, mirándolo con una ceja levantada.
-Bueno, es bastante divertido para lo que cobran, el precio es bueno.
-¿Divertido?-el abogado miró por encima de su hombro hacia la pista de baile. Allí, adolescentes y hombres y mujeres más jóvenes que ellos se divertían bailando en la pista al ritmo de la alocada música que pasaba el dj. Le costaba imaginar aquello como algo a lo que Atobe podría referirse como “diversión”. Su acompañante volteó, siguiendo la mirada del ex miembro de la Rikkai Dai hasta la pista, y bufó al ver a dónde se dirigía.
-No me refiero a eso.
-¿Entonces?-preguntó Niou, ahora verdaderamente curioso. Atobe clavó sus ojos en los suyos, su expresión era divertida pero burlona a la vez.
-¿De verdad no lo sabes?
-¿Qué cosa?-comenzaba a irritarse. El adinerado hombre frente a él se inclinó lentamente hasta quedar a la altura de su oído.
-Ven conmigo-susurró, causándole escalofríos a Niou-. Tengo algo mucho mejor que el whiskey para ti.

martes, 2 de octubre de 2012

It Hurts [Eunhae]


Este fanfic contiene vocabulario y contenido no apropiado para menores de 18 años, el que avisa no traiciona.

Gay, marica, homosexual… todas esas palabras estaban presentes en la vida diaria de Lee Dong Hae. Era un sufrimiento eterno; aquellos pensamientos negativos lo envolvían, consumiendo lentamente su esencia, solo para dejar lugar a más tormento. Las cosas malas siempre parecían pasarle a él, ¿y cómo no, siendo quien era? El gay, marica, homosexual… la peor escoria de la escuela. Todo placer le estaba negado y, de hecho, tenía que obrar incorrectamente para disfrutar de su único placer, la sonrisa de su padre. ¿Y por qué todo eso? Por su ridículo sueño de ser un cantante, o bueno, más bien el de su padre.

Aquel día el chico llegó a su casa solo para encontrarla tal cual la había dejado por la mañana. Su padre estaba en la cocina, preparando la merienda para ambos. Al escucharlo entrar, el hombre volteó a verlo sonriendo, pero solo bastó una mirada para que esa sonrisa se transformara en una mueca de angustia.

-¡Lee! ¿Estás bien?-dejó lo que hacía y se acercó a su hijo, tomándolo del mentón y volteando su rostro hacia ambos lados para poder examinar los nuevos moretones que exhibía.
-Estoy bien papá-intentó tranquilizarlo-. Nada nuevo, tan solo me caí-mentiras, más y más mentiras. Lo habían golpeado en la escuela, siempre lo hacían; disfrutaban abusando de él.
-Creo que debería hablar con tu entrenador-su padre suspiró, alejándose para continuar con lo que hacía momentos antes.

Solo eran ellos dos en la casa. La madre de Lee los había abandonado hace ya mucho tiempo, cuando él era tan solo un niño; había decidido dejar atrás a su esposo e hijo para irse con otro hombre, quien, desde luego, obtenía ganancias mucho mayores por su empleo. Desde entonces él no se había sentido cómodo junto a otras mujeres, no tenía mucha experiencia con ellas pero las rechazaba por naturaleza pues temía que lo lastimaran.

-No te preocupes por ello, estoy bien, de verdad… ni siquiera sentí los golpes, me di cuenta de los moretones cuando llegué al vestuario-mentiras, más y más mentiras…
-¿Seguro?-quiso confirmar su padre, volteando a verlo en busca de alguna flaqueza en su rostro.
-Seguro-asintió su hijo, regalándole una sonrisa.
-De acuerdo-respondió, devolviéndole una sonrisa parecida a la del menor, solo que con muchos más años cargados encima. Y entonces cayó al suelo, golpeándose la cabeza.

martes, 1 de mayo de 2012

Capítulo 2: Love is Such a Crazy Thing


Kittycat
Capítulo II: Love is Such a Crazy Thing

Estaba confundido. Regresando de la escuela había optado por marcharse solo una vez más. No quería estar con nadie en ese momento, por más que Orihime se había ofrecido a acompañarlo a casa para chequear las heridas de Grimmjow, él la había rechazado con una vaga excusa que ya había olvidado.

Le había hablado a su padre de Jeagerjaques, diciéndole que era un amigo que no tenía dónde quedarse pues estaba de visita y no tenía dinero suficiente como para costear un hotel. Como siempre, nadie había hecho muchas preguntas y Grimmjow había sido bien recibido en la casa de los Kurosaki... aunque, a pesar de todo, se notaba que algo no andaba bien con su invitado: había llegado de pronto, se mantenía callado todo el tiempo y siempre utilizaba ropa prestada de Ichigo, pero, por más raro que pareciera todo aquello y a pesar de todos los problemas que su invitado le estaba causando, algo en él se resistía a dejarlo solo. Aún recordaba la expresión de temor que portaba cuando lo encontró en su habitación y la forma en la que le había suplicado que no lo lastimara. Aizen debía haberle hecho algo horrible… aunque fuese lo que fuese, se negaba a hablar del tema.

jueves, 26 de abril de 2012

Capítulo 1: Freak


Kittycat
Capítulo I: Freak

Suspiró. No tenía ninguna gana de estar en ese escalofriante lugar… porque si había un lugar en el Hueco Mundo el cual no le gustaba, ese era definitivamente el laboratorio de Szayel. Aizen le había ordenado presentarse allí a primera hora, aunque no tenía ninguna pista acerca de qué era lo que querían de él. Como era de esperar, Aporro estaba delante de su gran computadora, tecleando cosas que él jamás podría comprender. Al ver que el maniático investigador no le ponía ninguna atención, carraspeó.

-¡Ah, Grimmjow!-exclamó el espada, volteando a verlo. Una extraña sonrisa adornaba su rostro-. Te estaba esperando.
-Sí, ya, dime rápido qué quieres para que pueda marcharme-respondió el recién llegado de mala forma.
-Ya, ya, tranquilo, todo a su tiempo-el hombre de cabello rosado se levantó y comenzó a caminar por su laboratorio, el otro lo siguió sin más. Atravesaron toda la enorme sala y pasaron por un par de puertas con clave. Siguieron caminando un rato más por un oscuro pasillo hasta que finalmente llegaron a una habitación en la cual no se veía absolutamente nada.
-¡Dime ya qué es lo que quieres de mí!-le gritó Grimmjow, visiblemente irritado. Las luces se prendieron de pronto, haciéndolo parpadear.
-Necesito que me ayudes a probar una nueva… medicación-explicó, de espaldas al de pelo celeste.
-¿¡Qué!? ¡Yo no pienso ser tu conejillo de indias!
-Bueno, ya sabes… es una orden de Aizen-sama y…
-¡Al diablo con Aizen!
-Bueno… imaginé que esto iba a ser difícil, después de todo eres una bestia indomable… yo… quería hacer esto por las buenas-suspiró Aporro, mientras distraídamente apretaba un botón. La cámara se llenó de gas al instante y, cuando volteó a verlo, Grimmjow pudo apreciar que  el científico llevaba una máscara que le cubría la boca y la nariz. Desesperado, entendió que había caído en una trampa. Poco a poco sus párpados comenzaron a cerrarse y la falta de fuerzas lo hizo caer al suelo. Szayel reía-. Aunque… eso no será así por mucho tiempo.

Lo último que Grimmjow pudo ver antes de caer inconsciente, era cómo Aporro se acercaba a él con una jeringa en mano, con una maniática sonrisa dibujada en su bello rostro.


domingo, 11 de marzo de 2012

Just a Kiss [TezuFuji]

El festival cultural de Seishun Gakuen se acercaba a pasos agigantados. La emoción se percibía en el aire, cada curso estaba encargado de una atracción y competirían entre sí por ser los más visitados. Este año prometía ser espectacular, los de segundo ya se encontraban finalizando los últimos de talles de lo que parecía ser una prometedora casa embrujada, mientras que otro de los grupos organizaba los folletos que su clase repartiría en el auditorio, donde habían establecido una pantalla para improvisar un cine. La alegría era palpable en el aire, todos estaban muy emocionados… o bueno… siempre existe una excepción a la regla.

Los chicos de tercero habían tomado prestado el escenario en donde siempre se llevaban a cabo las obras  de teatro de la escuela y se habían propuesto montar una. Estarían presentando La Bella Durmiente. Una de las cosas que hacía tan especial a aquel elenco era el hecho de que estaba conformado no solo por una de las divisiones de tercero sino que por dos, los presidentes de los respectivos cursos habían decidido organizar esto juntos pues había grandes amistades entre ambos y querían disfrutar su último festival cultural a lo grande… y así habían empezado los inconvenientes con dos de los titulares más populares del club de tenis de Seigaku.

Eiji suspiró, dejándose caer en una butaca junto a la que su compañero de dobles estaba ocupando. Oishi sonrió al verlo y pasó su brazo por los hombros del chico, atrayéndolo hacia sí, con tanto ajetreo y con las miradas fijas en la escena que estaban ensayando en aquel momento nadie se daría cuenta de ello, además de que las luces estaban bajas.

-¿Así que aún no lo han logrado?-inquirió Kikumaru, sonriendo y acurrucándose contra su reciente pareja.
-No-suspiró el otro-. Me preocupan, la obra se presentará dentro de dos días y no han hecho ningún avance en la escena, es la única que queda pero mañana ya es el ensayo general.
-Debe ser difícil ser director-sonrió Eiji-. Pero yo creo que se te da bastante bien-ronroneó-. Yo me conformo con estar detrás de escena, debo decir que desde allí esta escena tiene otra perspectiva-rió, dirigiendo su mirada al frente.

lunes, 5 de marzo de 2012

I'm Glad You Came (SengokuxMomoshiro)

La pelota golpeó el piso con fuerza. Ya era el decimotercer game consecutivo que Momo ganaba a pesar de estar jugando como single contra una pareja de dobles. Suspiró y caminó hacia la banca, tomando su botellón de agua y vaciándosela en tres tragos. La apretó con fuerza y regresó a la cancha, mientras sus oponentes lo miraban, incrédulos. No podía evitarlo, estaba furioso, a pesar de su última victoria en la final del campeonato regional, a Inui-sempai no le había costado mucho trabajo hacerse con su posición entre los titulares. Caminó hacia la línea de saque y esperó a que sus rivales se posicionaran, luego efectuó un servicio sumamente potente, no perdió tiempo y corrió a la red. Fue cuestión de tiempo antes de que lograra que su rival efectuara un globo, el cual devolvió con un súper Dunk Smash. Los aplausos que se escucharon entonces sonaron fuera de lugar. Los tres jugadores voltearon a ver al lugar de donde provenía el sonido. Los ojos de Momoshiro se abrieron en una expresión sorprendida, aquel hombre era difícil de olvidar pero allí estaba, con su llamativo cabello naranja y su alegre sonrisa, una de las personas que más irritaba al morocho y a quien definitivamente no tenía ganas de ver en aquel momento.

-Momoshiro-kun-saludó Sengoku, sonriendo-. Lucky.


martes, 28 de febrero de 2012

Pervert

Nami miró concentrada la palabra de su ordenador. Sus dedos tecleaban ágilmente, transcribiendo las idealizaciones de la chica. Cuando hubo terminado el párrafo, inspiró aire profundamente y se recostó contra la silla. Una gentil caricia despeinó sus cabellos. Allí estaba Sanada, su actual novio, con quien actualmente compartía su apartamento. Había bastante diferencia de edad entre ambos, de hecho, él tenía la edad de sus padres adoptivos y había sido compañero de éstos. Aún así esa diferencia de edad había logrado tan solo incrementar el cariño que ambos se tenían. Genichirou, o Gen-chan, como ella le decía cuando era más pequeña, o a veces de jugueteo, siempre cuidaba de ella y daba lo mejor de sí para que Nami estuviese feliz.

-¿Cómo va la nueva historia?-preguntó él, sonriendo y depositando una taza de chocolate caliente sobre la mesada-. Se ve que te estás esforzando.
-Sabes que siempre lo hago-sonrió ella.
-Claro, y es por eso que eres una escritora de BL famosa… pervertida-rió el mayor, divertido. Pero así era, con tan solo 16 años Nami había logrado encabezar la lista de las escritoras de Boys Love más famosas, ahora, con 21 años, sus libros se vendían a una velocidad increíble-. ¿Qué crees que piensen los chicos de esto?
-¿Mis padres?-inquirió, levantando una ceja divertida-. El día que ellos lean uno de mis libros los pobres serán ricos. Ni siquiera saben acerca de que escribo acerca de ellos.



viernes, 10 de febrero de 2012

sábado, 4 de febrero de 2012

Trickster

-Así que aquí estás-la voz de la atleta sacó a Niou de su ensoñación-. ¿Por qué no estás en el entrenamiento? Te he estado buscando por todas partes, debería darte vergüenza-lo regañó la muchacha, desplomándose a su lado sin molestarse siquiera en arreglarse la pollera.
-No tengo ganas de entrenar… Yukimura regresó hoy así que Sanada está especialmente pesado-bufó el mayor-. No tengo ganas de correr un millón de vueltas…
-Sabes perfectamente que si Gen te encuentra te hará correr más que eso, ¿cierto?
-Creo que me asusta más el hecho de que me encuentre con su novia que el hecho de que me encuentre tras haberme saltado el entrenamiento-Masaharu sonrió traviesamente al ver que las mejillas de la joven adquirían un tinte rojizo-. ¿Aún no te acostumbras? Puri.
-A decir verdad no… pero ya hablaremos de eso-Nami sujetó suavemente a su sempai, haciéndolo recostarse con la cabeza en su regazo. Comenzó a acariciar sus cabellos mientras que la propia brisa del otoño se encargaba de revolotear el suyo. Faltaba poco para el invierno-. ¿Qué es lo que te acongoja?
-No es nada serio…
-¿Es Yukimura?-la combinación de aquellas palabras con la intensa mirada de la menor bastaron para poner a Niou a la defensiva.
-¿Y qué si es eso?
-Bueno, sabes bien que no es un secreto para mí el que gustes de él-se burló la jovencita.
-¡No te rías!-le reprochó su amigo, jalando suavemente su mejilla. Bajó finalmente la mano, dejándola en el suelo y ambos permanecieron en silencio un rato, escuchando el sonido del viento-. Soy un idiota…
-Es gay-fue lo único que dijo Nami, y aquellas palabras descolocaron totalmente al jugador.
-¿Qué dices?-preguntó Niou, incorporándose de pronto mientras la miraba fijamente con una expresión de sorpresa plasmada en su rostro.
-Es gay… por si te interesa.
-¿Cómo lo sabes?
-Simplemente lo sé, recuerda que como la novia de Gen-chan los tres solemos pasar mucho tiempo juntos-respondió la joven de cabello corto y en aquel momento una fuerte brisa pasó, levantándole la pollera-. Me voy al club-dijo, y se fue.

jueves, 15 de diciembre de 2011

The Value of a True Love

Fanfic dedicado enteramente a Emi y Gakupo e.e <3 son lo más~

The Value of a True Love

Len bufó para luego comenzar a engullir el tazón de cereales que su hermana le había preparado para el desayuno. Apenas eran las siete de la mañana y ellos jamás se levantaban tan temprano, ni siquiera para asistir a la escuela, pero aquel día la voz de Rin lo había hecho madrugar. Al pensar en eso volvió a quejarse. Su hermana, sentada frente a él bebiendo un vaso de zumo de naranja, lo miró con desaprobación.

-Ya te dije que lo sentía Len, no era mi intención despertarte-se disculpó por milésima vez la rubia.
-Sí vale, vale, lo que no entiendo es qué rayos hacías despierta ensayando tan temprano, quiero decir… ¿desde cuándo te levantas temprano?
-Bueno…-murmuró la muchacha y luego clavó la vista en su propio tazón de cereales, aunque eso no podía evitar que Len viera sus mejillas rojas-. Tú sabes que próximamente haremos un dueto con Gakupo-kun en uno de nuestros shows y… bueno, tengo que ensayar.
-¡Pero cuando cantas conmigo jamás quieres ensayar!
-Bueno… tú eres mi hermano menor, es diferente, todos están acostumbrados a escucharnos cantar y lo hacemos bien juntos, después de todo somos hermanos-explicó Rin-. En cambio con Gakupo-san es… simplemente no puedo defraudarlo, él confía en mí.

¿Cómo podría haberlo olvidado? Desde aquel día su hermana había estado obsesionada con Gakupo, y todo era su culpa. En su último concierto habían dispuesto que Rin y Len cantarían Magnet. ¿El problema? El menor había perdido la voz a medio concierto y Gakupo había tenido que salir en su lugar. Había sido un éxito. Desde entonces la cantidad de duetos de los hermanos había disminuido considerablemente para dar lugar a los duetos entre Kamui y Rin… y aquello lo molestaba de sobremanera, era la primera vez que su hermana se interesaba por alguien que no fuese él.

-¿Cómo está tu garganta hoy?
-Bien, el médico dijo que es cuestión de días para que recupere completamente la voz así que es cuestión de esperar-respondió Len, encogiéndose de hombros. Llevó su bowl vacío al fregadero mientras Rin tomaba la pava y ponía agua a hervir.
-Te prepararé un té con miel-dijo.
-Que asco-replicó el menor, haciendo una mueca.
-Pues si tanto te molesta que nuestros duetos se hayan reducido, concéntrate en recuperar tu voz, esto te ayudará.
-Aún así es horrible, no lo quiero.
-¡Deja de comportarte como un niño!
-¡Oh claro! ¡Olvidaba que ahora que tienes a tu querido Kamui ya no necesitas niños cerca!
-¡Bueno pues quizás estés en lo cierto!-gritó ella y un cargado silencio siguió a sus palabras-. ¿Sabes qué? Olvídalo… haz lo que quieras-suspiró Rin, antes de salir, dejando a Len solo en la cocina. La pava sonó.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La Noche de los Sueños

Las campanadas de la medianoche se escucharon en la lejanía, provenientes de algún lugar ajeno al instituto. Alec miró por la ventana de su habitación. Estaba echado en la cama, sin sueño y sin ánimos de nada en particular. Últimamente las cosas habían sucedido de manera tan acelerada que no se había percatado del paso del tiempo… y el día había llegado, su cumpleaños.

Probablemente en un par de horas debía levantarse, fingiendo estar de buen humor, para complacer a su hermana, quien lo invitaría a festejar la fecha en algún boliche o, como segunda opción, en algún lugar para comer. Pero Alec no estaba de buen humor, a decir verdad, sentía que si no encontraba una distracción pronto, terminaría matando a alguien… y tenía muy en claro quién sería su primera opción.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Friends (SiriusxRemus)

-¡Eres un cretino!-gritó Black, lanzándose sobre el prefecto de Slytherin con el puño en alto-. ¡Atrévete a hablarle así una vez más y te partiré la cara!-amenazó, sin darse cuenta del pequeño hecho de que eso mismo era lo que estaba haciendo en ese momento.
-Sirius, ya… no vale la pena…-murmuró Remus, detrás de él con la voz algo quebrada.
-¡Cállate Remus!-exclamó-. ¡Estoy arto de que por ser de primero nos traten como a unos inútiles! ¡No dejaré que este tonto “sangre pura” vuelva a burlarse de ti!
-¡Sirius!-James y Peter lo detuvieron como pudieron y lo separaron de Malfoy, quien enfurecido se puso de pie.
-¡Cincuenta puntos menos para Gryffindor!-grito furioso, a pesar de que había sido él quien había iniciado la pelea-. ¡Esperen a que hable con mi padre, tú y tus amigos no permanecerán en Hogwarts por mucho más tiempo Black!-espetó y luego se fue con su pandilla. Mucha gente se había reunido a su alrededor y sabía que algún profesor no tardaría en llegar. Los merodeadores, al darse cuenta de ello, también se perdieron entre la gente, que continuó su camino sin más hacia sus respectivas aulas. Se salvaron por los pelos pues, momentos después, los gritos de la profesora McGonagall se escucharon por todo el pasillo.