Humillado. Aquella era la palabra presente en la cabeza de
Onew en aquel momento, o, mejor dicho, la había sido durante un tiempo que, en
ese momento, parecía una eternidad; la vergüenza lo estaba consumiendo por
completo. Lentamente, se dejó caer al suelo de la habitación compartida con
Jonghyun, abrazando sus rodillas y escondiendo su rostro en ellas. Ya no podía
soportarlo. Aquella situación se había prolongado por demasiado tiempo desde
aquel primer día cuando fueron asignados a compartir el mismo dormitorio.
Explotado. Abusado. Onew se sentía sucio cada vez que su semen brotaba entre su
cuerpo y el de Jonghyun, se sentía sucio y profanado cada vez que Jonghyun lo
embestía, acabando en él. El moreno lo llamaba por apodos, maldiciéndolo en
enojados susurros y, a veces, incluso lo golpeaba, dejando heridas en su cuerpo
que luego no podían ser mostradas en público. Todo aquello estaba destruyendo a
Onew, pues él amaba a Jonghyun, pero, por el contrario, él tan solo lo veía
como un objeto de placer, un objeto para saciar sus necesidades.
¡Que diferente era su relación en el escenario! Jonghyun
siempre lo miraba con afecto, lo abrazaba gentilmente y hacía que todo luciera
bien entre ellos. Y cada vez Onew caía ante sus actos. Cada vez que su amigo lo
hacía, él sentía que todo estaba bien entre ellos, sentía que la felicidad y la
esperanza crecían en él, sentía que todo aquello no había sido más que un mal
sueño. Cada vez que Jonghyun le sonreía, sus ojos parecían brillar. Onew no
podía estar viendo cosas, no podía ser que aquellos enormes y lindos ojos de
cachorro que lo miraban con tanto cariño… estuviesen mintiendo.
Pero al cobijo de la noche, el tormento comenzaba
nuevamente. Besos bruscos, dolorosos pellizcos también, tormentosas estocadas,
que podrían destruir la mente de cualquiera. Jonghyun no se preocupaba por el
hecho de que Onew estuviera listo, él simplemente pensaba en sí mismo, en su propio
placer, en su propio deseo. Ni siquiera le hablaba, nunca le había preguntado a
su líder si estaba listo, ¿y por qué debería empezar ahora? No había ningún
gemido, ninguna expresión de placer en aquel acto, tan solo unos pocos quejidos
y todo acababa. Resumiendo la historia, Onew estaba siendo prácticamente
violado noche tras noche.
Y ya no podía resistirlo. Ellos nunca habían hablado acerca
de ello, era un vergonzoso secreto entre ellos. ¿Qué quedaba por hablar? Al
comienzo de aquella pesadilla, Onew había intentado enfrentarse a Jonghyun,
dándose cuenta de que no era rival alguno para el más joven cuando de fuerza se
trataba. Y cuando aquello comenzó, el líder del grupo estaba seguro de que
tarde o temprano perdería la cabeza. Era triste, sentía un dolor agonizante al
pensar que, aquella persona de la que se había enamorado, no lo veía como otra
cosa más allá de un objeto para saciar su necesidad sexual.
Aún recordaba la noche en la que se sintió preparado para
confesarle a Jonghyun sus verdaderos sentimientos. Se encontraba sumamente
nervioso pero de alguna manera aliviado cuando el manager anunció que ambos
compartirían el mismo cuarto. ¡Finalmente podría decirle al menor lo que sentía
por él! Estaba realmente feliz. El recordar aquella mezcla de ansiedad y, a la
vez, calma que sintió aquella noche, provocó que un pequeño sollozo escapara de
los labios de Onew. Recordaba cómo se había preparado para el gran momento,
incluso para la posibilidad de ser rechazado, después de todo, para él ya era
suficiente el tener la posibilidad de vivir junto a su amado Jonghyun.
-FLASHBACK-
La hora de dormir
había llegado y todos los miembros se estaban deseando las buenas noches. Onew
fue el primero en ir hacia el dormitorio compartido, nervioso, sintiendo como
su corazón latía con fuerza. Caminó alrededor del cuarto hasta que finalmente
decidió sentarse en su cama. Su cuerpo se tensó al escuchar que Jonghyun se acercaba. Cuando el chico
entró, ni siquiera volteó a ver a su líder, simplemente se sentó en la cama con
la mirada clavada en el suelo y el cuerpo igual de tenso que el de su hyung.
Sus manos se abrían y cerraban en fuertes puños.
-Jonghyun-ah… ¿está
todo bien?-Onew se escuchó a sí mismo preguntar. En aquel mismo instante, el
aludido se levantó, cerró la puerta con llave y se volteó a ver a su compañero.
Su cara no mostraba expresión alguna, tan solo sus ojos tenían un brillo
extraño.
-No hables más, hyung. He notado cómo me miras.
-No hables más, hyung. He notado cómo me miras.
Y con esas palabras,
Jonghyun empujó a Onew a la cama, besándolo con rudeza, introduciendo la lengua
en la boca del sorprendido líder. En un principio, Onew se sentía en el
paraíso, ¡aquello no podía estar sucediendo, Jonghyun se había dado cuenta de
sus sentimientos! Pero luego, sintió que ya no podía respirar, la lengua del
menor parecía estar en cada parte de su boca y tuvo que luchar para separarse de
él. En un principio, aquello fue realmente excitante, pero al ver que la
expresión del contrario se transformaba en una mueca de enojo, sintió miedo.
Jonghyun tomó las dos muñecas del mayor con tan solo una de sus manos y las
sujetó por encima de su cabeza. Utilizó su mano libre para desabrochar el
pantalón de Onew.
-¡Te juro por Dios que
si dices algo te golpearé!-susurró enfadado el dominante, para luego jalar con
fuerza tanto su pantalón como su bóxer. Onew se congeló en ese instante y,
sintiendo como el miedo se apoderaba de él, luchó nuevamente por zafarse de
esas manos. Aquello fue un terrible error porque lo único que obtuvo como
recompensa fue un fuerte puñetazo en la boca de su estómago… y no podía gritar,
pues la mano de Jonghyun cubría ahora su boca-. Te lo dije hyung, ¿qué no lo
hice? ¿Quieres acaso que te golpee más fuerte, como para que quedes inconsciente?
No tiene porque ser así, podemos hacerlo de una forma un poco menos brusca, tú
eliges.
Onew cerró la boca y
los ojos, sintiendo como las lágrimas comenzaban a formarse en éstos. Sentía
cada cosa que Jonghyun le hacía. Tenía miedo, sentía el enojo del menor en cada
roce, en cada mordida, incluso en su aliento. Y luego estaba aquel dolor
provocado por sus nada gentiles dedos, penetrando su cavidad íntima,
dilatándolo. Dolía, realmente dolía, pero aquel dolor no fue nada comparado con
aquel duro miembro que lo penetró violentamente. Los ojos de Onew se abrieron
en una dolorosa expresión, sintiendo cada estocada que el otro le daba. Sus
miradas se cruzaron, los asustados ojos de Onew no podían desviarse de aquellos
llenos de ira de Jonghyun y, finalmente, tras lo que parecieron un millón de
estocadas, el mayor sintió un poco de placer, un placer que no acababa de
serlo, era doloroso pero dulce a la vez, pues las penetraciones estaban
dirigidas hacia aquel pequeño punto de placer.
Se sentía bien pero
Onew no podía expresarlo por la mano que el otro aún mantenía en su boca. Sus
lágrimas seguían cayendo, pero ya no eran de dolor, sino que eran por el alivio
que sentía después de aquella agonía que había sufrido. Pero lo más profundo de
todo aquello eran la vergüenza, la humillación y la insoportable tristeza. No
tuvo oportunidad alguna de decirle aquellas dos palabras a Jonghyun, y el
rechazo, la pena y la deshonra eran casi tan grandes como el orgasmo que lo
recorrió, haciendo que su semen se salpicara por todo el lugar de la misma manera
que sucedería en incontables ocasiones en el futuro. Tras un par de estocadas
más, Jonghyun se corrió dentro de su líder. Justo después de aquello, salió de
él, destrabando la puerta y apagando las luces, para luego echarse en su propia
cama. Onew lloró en silencio hasta dormirse, sintiendo tanto dolor que apenas
había podido caminar al día siguiente aunque, desde luego, se las arregló para
engañar a todo el mundo.
-Fin del Flashback-
Debía decirlo, no podía continuar así, prefería morir. Abrió
su boca pero el único sonido que brotó de su boca fue un sollozo, y sin
importar qué tanto se esforzaba para calmarse, no podía hacerlo. En ese momento
escuchó un quejido proveniente de la cama que Jonghyun ocupaba. Onew se mordió
el labio inferior, rezando por que el menor no prendiese las luces, pero fue en
vano, de pronto la habitación quedó bañada en una brillante luz blanca y no
tuvo más opción que mirar al moreno. Su compañero estaba parado allí, mirándolo
fijamente.
-Quiero morirme…-fue todo lo que Onew alcanzó a decir antes
de echarse a llorar como nunca antes. Se llevó las manos al rostro, cubriéndolo,
y, entre los sollozos y el hipo, pudo escuchar como el castaño se acercaba a
él-. No me toques, ¡no te me acerques o acabarás con lo que resta de mi pobre
deseo de vivir!-susurró, con el rostro aún escondido entre sus manos.
-¿H-hyung…?
-Jonghyun-ah, ¿cuándo te darás cuenta de que me estás matando lentamente? Me estás torturando cada noche. No tienes idea de lo avergonzado que me siento, ¡de lo sucio que me siento! ¡Humillado! No puedo seguir así, incluso teniendo mis responsabilidades como líder del grupo… me estoy muriendo lentamente, Jonghyun. Tú me estás matando…-la voz de Onew se entremezclaba con los sollozos. Repentinamente, en contra de todo lo que esperaba, sintió los brazos del menor rodeándolo. Desesperado, intentó escapar, quería escapar de aquella persona que lo hacía sentir tan nervioso pero, a la vez, tan asustado.
-¡Hyung! ¡Lo siento! De verdad lo siento, yo no sabía… ¡creí que eso era lo que querías!-exclamó el moreno. Los sollozos del mayor se interrumpieron en ese preciso instante, no podía creer lo que acababa de escuchar.
-¿¡Qué!?-fue todo lo que pudo decir. Jonghyun permaneció mirándolo a tan solo unos centímetros de distancia, sus ojos lucían una expresión muy triste… ¿acaso eran lágrimas aquello que se veían en sus ojos?
-La manera en la que me mirabas… creí que me deseabas-admitió, bajando la mirada. Los ojos de Onew se llenaron nuevamente de lágrimas, ¡desde luego que lo deseaba, pero deseaba que lo amara, no que lo violara!-. ¿¡Por qué no dijiste nada hyung!? ¿¡Por qué no!?-inquirió, desesperado.
-¿Cómo podía hacerlo? Me dijiste que me callara o me golpearías hasta dejarme inconsciente… por favor Jonghyun, ya no me hagas esto, ¡déjame ir!-pero el aludido no lo permitió, no iba a dejarlo ir tan fácilmente.
-Yo… creí que lo disfrutabas…-susurró en un tono bajo de voz, sin poder creerlo aún.
-A veces lo disfrutaba, mentiría si te dijera que no. Pero tú… solo me follabas. Tú solo… me utilizabas, me violabas. A veces tuve la oportunidad de disfrutar nuestro tiempo juntos, pero la mayor parte del tiempo me la pasaba rezando porque pararas… o porque al menos me dijeras que me amabas. Pero no, tú nunca dijiste esas palabras… Jonghyun, nuestra primera noche, ¿la recuerdas?-Onew sintió como los brazos del contrario se tensaban a su alrededor, sin soltarlo aún. Asintió-. ¿Sabes? Aquel día… yo estaba preparado para decirte algo. Era un inocente chico quien estaba realmente enamorado de su compañero de grupo… y lo próximo que supe es que tú estabas encima de mío, abusando de mí, ¡haciéndome sentir avergonzado, humillado e inútil! ¡Todo lo que quería era decirte que te amaba, que me había enamorado de ti!-nuevamente, Onew se quebró, dejando que las lágrimas brotaran de sus mejillas y que los sollozos escaparan de su boca. Se obligó a sí mismo a inspirar profundamente para poder continuar-. Desde entonces, he estado tan asustado… no sé cuánto me falta para desmoronarme completamente. Paremos esto Jonghyun. Si tan solo pudieras decirme esas dos palabras.
-Hyung…-susurró el moreno, tomando a su líder por el mentón y obligándolo a verlo-. Yo siempre te he amado. Y creo… creo que cometí un error, que hubo un malentendido. Yo siempre creí que la razón por la que me mirabas de esa manera era porque deseabas mi cuerpo, que solo querías que… te follara. Siento nunca haberme tomado la molestia de preguntarte directamente. Hyung, te amo. Me sentía tan frustrado al pensar que solo querías tener sexo conmigo que eso me hizo hacerte esas cosas terribles, como si de un castigo se tratase. Siento mucho haberte hecho sufrir. Sé que no puedes perdonarme pero…
-Shh...-lo silenció Onew, cerrando sus ojos. Su cerebro estaba teniendo un difícil momento procesando aquellas palabras que acababa de escuchar. De alguna extraña manera, todo lo que Jonghyun decía tenía sentido, podía notar la desesperación a través de sus actos. Cualquier otra persona podría no haber perdonado a Jonghyun tan fácilmente… pero qué diablos, Onew amaba a Jonghyun desde el fondo de su corazón y estaba deseando perdonarlo. Que dulce sonaba escuchar que la persona a quien tanto amaba correspondía a sus sentimientos, y que grande era el alivio al saber que todo no había sido más que un gran y terrible malentendido.
-¿H-hyung…?
-Jonghyun-ah, ¿cuándo te darás cuenta de que me estás matando lentamente? Me estás torturando cada noche. No tienes idea de lo avergonzado que me siento, ¡de lo sucio que me siento! ¡Humillado! No puedo seguir así, incluso teniendo mis responsabilidades como líder del grupo… me estoy muriendo lentamente, Jonghyun. Tú me estás matando…-la voz de Onew se entremezclaba con los sollozos. Repentinamente, en contra de todo lo que esperaba, sintió los brazos del menor rodeándolo. Desesperado, intentó escapar, quería escapar de aquella persona que lo hacía sentir tan nervioso pero, a la vez, tan asustado.
-¡Hyung! ¡Lo siento! De verdad lo siento, yo no sabía… ¡creí que eso era lo que querías!-exclamó el moreno. Los sollozos del mayor se interrumpieron en ese preciso instante, no podía creer lo que acababa de escuchar.
-¿¡Qué!?-fue todo lo que pudo decir. Jonghyun permaneció mirándolo a tan solo unos centímetros de distancia, sus ojos lucían una expresión muy triste… ¿acaso eran lágrimas aquello que se veían en sus ojos?
-La manera en la que me mirabas… creí que me deseabas-admitió, bajando la mirada. Los ojos de Onew se llenaron nuevamente de lágrimas, ¡desde luego que lo deseaba, pero deseaba que lo amara, no que lo violara!-. ¿¡Por qué no dijiste nada hyung!? ¿¡Por qué no!?-inquirió, desesperado.
-¿Cómo podía hacerlo? Me dijiste que me callara o me golpearías hasta dejarme inconsciente… por favor Jonghyun, ya no me hagas esto, ¡déjame ir!-pero el aludido no lo permitió, no iba a dejarlo ir tan fácilmente.
-Yo… creí que lo disfrutabas…-susurró en un tono bajo de voz, sin poder creerlo aún.
-A veces lo disfrutaba, mentiría si te dijera que no. Pero tú… solo me follabas. Tú solo… me utilizabas, me violabas. A veces tuve la oportunidad de disfrutar nuestro tiempo juntos, pero la mayor parte del tiempo me la pasaba rezando porque pararas… o porque al menos me dijeras que me amabas. Pero no, tú nunca dijiste esas palabras… Jonghyun, nuestra primera noche, ¿la recuerdas?-Onew sintió como los brazos del contrario se tensaban a su alrededor, sin soltarlo aún. Asintió-. ¿Sabes? Aquel día… yo estaba preparado para decirte algo. Era un inocente chico quien estaba realmente enamorado de su compañero de grupo… y lo próximo que supe es que tú estabas encima de mío, abusando de mí, ¡haciéndome sentir avergonzado, humillado e inútil! ¡Todo lo que quería era decirte que te amaba, que me había enamorado de ti!-nuevamente, Onew se quebró, dejando que las lágrimas brotaran de sus mejillas y que los sollozos escaparan de su boca. Se obligó a sí mismo a inspirar profundamente para poder continuar-. Desde entonces, he estado tan asustado… no sé cuánto me falta para desmoronarme completamente. Paremos esto Jonghyun. Si tan solo pudieras decirme esas dos palabras.
-Hyung…-susurró el moreno, tomando a su líder por el mentón y obligándolo a verlo-. Yo siempre te he amado. Y creo… creo que cometí un error, que hubo un malentendido. Yo siempre creí que la razón por la que me mirabas de esa manera era porque deseabas mi cuerpo, que solo querías que… te follara. Siento nunca haberme tomado la molestia de preguntarte directamente. Hyung, te amo. Me sentía tan frustrado al pensar que solo querías tener sexo conmigo que eso me hizo hacerte esas cosas terribles, como si de un castigo se tratase. Siento mucho haberte hecho sufrir. Sé que no puedes perdonarme pero…
-Shh...-lo silenció Onew, cerrando sus ojos. Su cerebro estaba teniendo un difícil momento procesando aquellas palabras que acababa de escuchar. De alguna extraña manera, todo lo que Jonghyun decía tenía sentido, podía notar la desesperación a través de sus actos. Cualquier otra persona podría no haber perdonado a Jonghyun tan fácilmente… pero qué diablos, Onew amaba a Jonghyun desde el fondo de su corazón y estaba deseando perdonarlo. Que dulce sonaba escuchar que la persona a quien tanto amaba correspondía a sus sentimientos, y que grande era el alivio al saber que todo no había sido más que un gran y terrible malentendido.
Cuando hicieron el amor aquella noche, ¡sí, finalmente
estaban haciendo el amor!, todo fue tan dulce, suave, hermoso y lleno de amor
que Onew tuvo la certeza de que iba a morir de tanta felicidad. Juntos
alcanzaron un increíble orgasmo, susurrando ininteligibles palabras entre
gemidos y jadeos. Finalmente, se echaron el uno junto al otro en la cama,
acurrucándose y susurrando suavemente. Solo dos palabras podían entenderse
claramente en la tranquilidad nocturna… “te amo”.
FIN



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